El Frente Verde es la opción para que votar vuelva a tener sentido
Por: Mario Vadillo
En las últimas elecciones vimos un fenómeno que incomoda al poder: cada vez más mendocinos deciden no ir a votar. La abstención crece, y no porque la gente se haya vuelto “vaga” o “indiferente”, como repiten los oficialistas. El verdadero motivo es otro: el ciudadano común está harto de una política que lo usa, lo castiga y lo traiciona.
En Mendoza, Alfredo Cornejo y Luis Petri se presentan como renovación, pero no son más que la continuidad de un radicalismo enquistado en el poder. Se pintan de violeta para disimular, pero gobiernan con los mismos métodos de siempre: tarifazos en electricidad, agua y transporte, más impuestos que ahogan al trabajador y negocios con empresarios amigos que se enriquecen mientras el pueblo se empobrece.
Ese modelo feudal y clientelar expulsó al ciudadano de las urnas. ¿Para qué votar, si gane quien gane entre los de siempre, los costos recaen en el mismo bolsillo?
Cuando el mendocino no va a votar, está enviando un mensaje: “No quiero ser cómplice de este saqueo institucionalizado”. Y tiene razón. La política de Cornejo y Petri convirtió la democracia en un simulacro, donde los cargos se reparten en cúpulas mientras las familias luchan para pagar la luz, el agua o la garrafa.
La abstención no es apatía: es la rebelión silenciosa de un pueblo cansado de que la motosierra siempre caiga sobre los jubilados con ingresos de indigencia, las personas con discapacidad que pierden prestaciones, y los trabajadores precarizados que sostienen la economía.
Cornejo y Petri quieren culpar al ciudadano que no vota, pero la culpa es de ellos: vaciaron la política de sentido. Gobernaron para la casta, no para el ciudadano de a pie. Mientras ellos se reparten privilegios, el pueblo aprendió que la boleta sola no cambia nada.
El problema no es que falte participación: lo que falta es una opción política que represente de verdad al pueblo trabajador, no a los negocios del poder.
Frente a esta trampa de radicales disfrazados y kirchneristas vaciados, el Frente Verde es la única alternativa genuina. No nacimos de pactos de cúpula ni de marketing electoral: nacimos de la calle, de defender a miles de mendocinos frente a los tarifazos, los curros de la RTO, los impuestos injustos y la entrega del agua a los empresarios de siempre.
Mi compromiso no es con burócratas ni con empresarios parásitos del Estado. Mi compromiso es con vos, el ciudadano de a pie.
Con vos que trabajás en una moto repartiendo pedidos, que vigilás de noche, que manejás un taxi o que pasás guardias eternas como enfermero. Con vos que pagás impuestos y tarifas abusivas mientras ves cómo los políticos se enriquecen a tu costa.
Si la gente vuelve a confiar en que votar sirve, no será gracias a Cornejo ni a Petri, que ya demostraron su traición al pueblo. Será porque una nueva fuerza como el Frente Verde devuelve esperanza y defiende derechos. Porque el ciudadano común entenderá que esta vez su voto sí tiene sentido: servir para defenderlo a él, y no para sostener un feudo decadente.
