Fugazzotto sobre la Ley GIRSU: “Es una hermosa declaración de principios, pero en la práctica es nada”

El diputado provincial del Partido Verde, Emanuel Fugazzotto, criticó duramente el proyecto de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) aprobado por la Legislatura de Mendoza. Señaló que la norma favorece a empresas privadas y deja en la informalidad a los recuperadores urbanos, sin garantizar inclusión ni financiamiento para las cooperativas.

“Los únicos que celebran este proyecto son VITSA, Santa Elena y las empresas que vienen llenándose de plata a base de los impuestos de los mendocinos. Con esta ley, el círculo de negocios queda cerrado en beneficio de unos pocos”, afirmó Fugazzotto.

El legislador cuestionó que la norma solo mencione a los recuperadores como “actores sociales” sin asegurar su rol institucional ni mejores condiciones laborales. “Romantizan el trabajo y lo empujan nuevamente a la informalidad. Hablan de inclusión social, pero no establecen regulaciones reales que mejoren la situación de quienes están en clara desventaja frente a los empresarios del reciclaje”, sostuvo.

También advirtió sobre las consecuencias de la apertura de importaciones de residuos impulsada por el Gobierno nacional: “Ha bajado muchísimo el precio del material y eso hace mucho más complejo sostener las tareas de las cooperativas. Mientras tanto, las empresas privadas reciben millonarias licitaciones y contratos, pero a los trabajadores se los deja a la deriva”.

Fugazzotto ejemplificó la precariedad actual con hechos concretos: “En los basurales de Las Heras, un chico de 12 años perdió un dedo manipulando residuos. Esa es la realidad que hoy tienen cientos de familias. En lugar de formalizar y proteger, el proyecto termina dejando en la informalidad a los que ya vienen haciendo este trabajo con riesgos gravísimos”.

En cuanto al financiamiento, remarcó que la ley no establece mecanismos claros: “No hay obligación para los grandes generadores de entregar material a las cooperativas ni un sistema de responsabilidad extendida al productor. Todo se deja a la reglamentación futura, y en materia ambiental los presupuestos mínimos no pueden quedar sujetos a reglamentación porque después cambian las reglas y se perjudica a los trabajadores”.

Por último, Fugazzotto advirtió que el proyecto responde a una visión mercantilista: “Este ministerio está más preocupado por profundizar un modelo extractivo que por garantizar salud y ambiente. Lo que mandaron es una buena declaración de principios, pero en la práctica es nada para quienes esperan una ley que fortalezca el trabajo de las cooperativas. Así como está, este proyecto no sirve para nada”.

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