Jubilados del sur, presentes.
Por Luis Coll
El Partido de los Jubilados participó en elecciones democráticas manteniendo una conducta de respeto y honestidad, no mintiendo, que no solo es un acto de orgullo, sino que es fundamental para el buen funcionamiento de la democracia de bien. Con nuestra participación activa y ética basada en el respeto, la tolerancia y la honestidad, contribuimos a un debate público sano, bien informado y constructivo. El voto es la manifestación más genuina de la voluntad del ciudadano mendocino, incluso cuando se discrepa, demostramos un alto sentido de los principios y el compromiso con la convivencia madura que nos caracteriza. Es nuestra intención ser un ejemplo positivo y sentar un precedente importante, elevando el nivel del discurso político y fomentando que otros también se conduzcan de la misma manera. Es un motivo de gran orgullo ejercer nuestro derecho a la participación con la dignidad y la ética que requiere la construcción de una sociedad justa. Es un reflejo de los principios que nuestro movimiento suele intentar representar en un contexto político, especialmente en aquellos partidos enfocados en sectores específicos como los adultos mayores y vulnerables, la honestidad y el respeto son pilares fundamentales buscando diferenciarse y ganarse la confianza de un electorado que a menudo se siente desatendido o defraudado. Sería el inicio de una declaración más amplia, posiblemente de la plataforma o carta orgánica de un partido político que trata de enaltecer la probidad de su participación democrática. Interpretar la virtud de entender que la mala leche no se negocia.


