La Ciudad homenajeó a Roberto Cascarini, un artista que continúa inspirando a nuevas generaciones
| El intendente Ulpiano Suarez encabezó el homenaje al destacado pintor y docente Roberto Cascarini, quien fue declarado Ciudadano Ilustre post mortem de la Ciudad de Mendoza, en reconocimiento a su legado artístico, educativo y cultural. La Ciudad de Mendoza distinguió a Roberto Cascarini como Ciudadano Ilustre post mortem, en reconocimiento a su extraordinaria trayectoria artística, educativa y cultural y a su aporte al desarrollo de las artes plásticas mendocinas.La ceremonia se realizó este jueves en el teatro Quintanilla, ubicado en el Espacio Cultural Plaza Independencia, y contó con la presencia del intendente Ulpiano Suarez, autoridades municipales, familiares del artista, representantes de la Universidad Nacional de Cuyo, referentes de la cultura local y allegados. La distinción fue impulsada por la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza y formalizada a través de la Ordenanza N.º 4.244 del Honorable Concejo Deliberante.El acto comenzó con una frase del propio Cascarini que reflejó su profunda dedicación a la pintura: “Quiero años para mí. Cada día me pertenece para poder dedicarme absolutamente a la pintura”. La cita sirvió como apertura de un homenaje que recuperó distintos momentos de su vida y de su trayectoria.Entre los presentes estuvieron René Gotthelf, yerno de Cascarini, y sus hijos Daniel y Miguel Gotthelf, familiares del artista que fueron protagonistas además de un importante gesto de preservación y difusión de su legado: la donación de 17 obras al Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza (MMAMM). Cascarini ya había realizado, a comienzos de la década de 1990, la donación de dos obras que forman parte del patrimonio del museo.También acompañaron el homenaje el periodista y escritor Jaime Correas; la destacada artista plástica Sara Rosales; la gestora cultural y periodista Pupi Agüero; Javier Ozollo, en representación de la Universidad Nacional de Cuyo, y los artistas Romina Vignetta, Gustavo Valdez, Gonzalo Martín, María Inés Zaragoza, Luis Pablo Conalbi y Sergio Grimberg, entre otros referentes de la cultura mendocina.El reconocimiento a un artista que eligió Mendoza Durante el acto, Ulpiano Suarez destacó el valor que tuvo para la Ciudad y para la cultura mendocina la trayectoria de Cascarini, así como la decisión de su familia de poner parte de su obra al alcance de la comunidad.“Un enorme agradecimiento por estar compartiendo este momento tan especial para la Ciudad, para el artista, para Roberto Cascarini y para su familia”, expresó el intendente.Ulpiano también agradeció especialmente a René, Miguel y Daniel Gotthelf, y recordó el momento en que tomó contacto con el legado del artista. Según relató, fue Javier Passera quien lo invitó a conocer la casa de Cascarini, en calle Federico Moreno. Allí pudo contemplar la obra que el artista había conservado durante años y, posteriormente, junto a su equipo, comenzó a trabajar para que ese patrimonio pudiera llegar a espacios públicos.“Cuando cerré la puerta con el equipo dijimos: ‘Hay que hacer las cosas, hay que avanzar’. Así que enorme alegría de que hoy estemos aquí con este homenaje, con este reconocimiento”, señaló.El intendente puso en valor además la generosidad de la familia por permitir que la obra de Cascarini enriqueciera el patrimonio público. “Es un enorme acto de generosidad”, sostuvo, al destacar la decisión de donar obras al museo, a municipios y a otras instituciones de Mendoza y del país.Para el intendente, declararlo Ciudadano Ilustre significó mucho más que reconocer a un extraordinario artista plástico. “Es reconocer a alguien que a través de su obra contribuyó a construir nuestra identidad, la identidad mendocina”, afirmó, y remarcó que la cultura tiene la capacidad de transformar “un paisaje en memoria, una escena cotidiana en patrimonio y una experiencia individual, la del artista, en algo que pasa a pertenecernos a todos”.Ulpiano Suarez también destacó a Cascarini por su dimensión como docente y su vínculo con la Universidad Nacional de Cuyo, institución en la que fue parte de una generación fundamental para la consolidación de la enseñanza artística en Mendoza.“Hay personas que nacen en un lugar y hay personas que además lo eligen, y eso es muy valioso también. Roberto eligió a Mendoza, la pintó, la enseñó, la interpretó y la convirtió en parte de su obra», expresó.La familia y la decisión de compartir su legado Uno de los momentos centrales del homenaje fue el testimonio de René Gotthelf, yerno de Cascarini, quien habló en representación de la familia y destacó la responsabilidad que implica preservar y difundir la obra del artista.“Me considero un yerno privilegiado. Realmente, ser el heredero y tener el legado de una obra tan importante como la de Cascarini implica una tremenda responsabilidad, pero al mismo tiempo el placer de poder difundir y distribuir esta obra”, expresó.Gotthelf recordó a Cascarini como un hombre sencillo, tranquilo y austero, pero también con un particular sentido del humor. Relató algunas anécdotas de su vida cotidiana y señaló que el artista mantuvo siempre una fuerte conexión con su trabajo y con la Ciudad de Mendoza.Cascarini vivió desde su llegada a la provincia en distintos puntos de la Ciudad, hasta instalarse finalmente en la casa familiar de calle Federico Moreno, donde se acondicionó un atelier y continuó trabajando durante los últimos años de su vida.Para Gotthelf, la declaración como Ciudadano Ilustre constituyó la culminación de una serie de homenajes que el artista recibió a lo largo del tiempo y, al mismo tiempo, uno de los máximos reconocimientos que puede recibir una personalidad destacada.René también explicó el sentido que tuvo para la familia decidir que la obra de Cascarini debía salir del ámbito privado y formar parte de instituciones públicas. “La obra no termina en el momento que la termina de hacer con la última pincelada, sino que se completa totalmente cuando esa obra es admirada, vista, disfrutada por un espectador”, sostuvo.A partir de esa concepción, la familia decidió comenzar un proceso de donación a instituciones públicas oficiales. La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza fue una de las primeras destinatarias y, en ese marco, se concretó la incorporación de 17 obras al patrimonio del MMAMM.Gotthelf destacó especialmente el trabajo realizado por el equipo del museo en las tareas de inventario, clasificación y catalogación de las obras conservadas por la familia. También señaló que se habían iniciado gestiones con distintos municipios de Mendoza y con la Universidad Nacional de Cuyo para continuar ampliando el acceso público al legado de Cascarini.Diecisiete nuevas obras para el patrimonio del MMAMM Florencia Giovannini, historiadora e integrante del Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza, destacó durante el acto la importancia que tuvo el proceso de incorporación de las nuevas piezas.“Para quienes trabajamos en el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza, este año ha sido especialmente significativo”, expresó, y explicó que durante los últimos meses el equipo de la institución había trabajado junto a la familia de Roberto Cascarini para incorporar las nuevas obras a su patrimonio. La donación, señaló, coronó ese proceso con el reconocimiento al artista como Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Mendoza.Hasta entonces, el patrimonio del museo contaba con dos obras donadas por el propio Cascarini: «Campesinos», de 1947, y «Figuras en reposo», que obtuvo el primer premio de pintura en el Tercer Salón Bienal Municipal de Artes Plásticas de 1949.A estas piezas se sumaron ahora 17 obras cuidadosamente seleccionadas por el equipo del museo, que permiten ampliar la mirada sobre la producción del artista y poner en diálogo diferentes etapas de su trayectoria: desde su formación en Buenos Aires hasta su posterior desarrollo en Mendoza.Entre las nuevas incorporaciones, la historiadora destacó especialmente el boceto de Campesinos, ya que permite confrontar el estudio preparatorio con la obra definitiva y observar el recorrido de su proceso creativo.También puso en valor la incorporación de «Viento Zonda«, una pequeña pintura al óleo de la década de 1960 que refleja uno de los temas recurrentes en la producción de Cascarini: las montañas, los cielos, los atardeceres y, particularmente, el viento característico de la región.La historiadora recordó además la dimensión de Cascarini como docente y lo definió como un “maestro de maestros de la plástica mendocina”. A lo largo de sus años de enseñanza tuvo numerosos alumnos y discípulos que posteriormente alcanzaron reconocimiento nacional e internacional, entre ellos Carlos Alonso, Luis Quesada, Ricardo Giripoti, Enrique Zovich, Mabel Vetri e Irene Pepa, entre otros.Desde el museo destacaron que la incorporación de este nuevo conjunto de obras permite preservar, investigar y poner en diálogo la trayectoria y la producción de un artista fundamental para la historia cultural de Mendoza.Una trayectoria marcada por el arte y la enseñanza Roberto Cascarini nació en Buenos Aires el 9 de octubre de 1895 y falleció el 30 de junio de 1990, a los 94 años. Su formación artística se desarrolló en la Academia Nacional de Bellas Artes, donde tuvo como maestros a referentes como Alberto Rossi, Reinaldo Giúdice y Carlos Ripamonte. También perfeccionó su técnica de pintura al aire libre junto a Cesáreo Bernaldo de Quirós y Fernando Fader.En 1939, el impacto de su obra Romance en el Salón Nacional llevó al ministro Jorge Eduardo Coll a designarlo como primer profesor de Dibujo y Pintura de la naciente Universidad Nacional de Cuyo. Ese mismo año se estableció en Mendoza, donde desarrolló una extensa labor docente como profesor, vicedirector e inspector de dibujo. Su producción artística abarcó retratos, desnudos, naturalezas muertas, paisajes y escenas costumbristas, realizadas principalmente al óleo, y estuvo acompañada por distintos reconocimientos a lo largo de su carrera.Su influencia también se proyectó a través de la enseñanza. Entre los artistas que se formaron bajo su guía se encontraron Carlos Alonso, Orlando Pardo, Luis Quesada, Marcelo Santángelo, Chipo Céspedes, Roberto Ochoa y Enrique Sobisch, varios de ellos posteriormente reconocidos como figuras relevantes del arte cuyano.Cascarini produjo más de 1.000 obras a lo largo de su vida. Parte de ese patrimonio se encuentra actualmente en colecciones públicas y privadas y en instituciones como el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza, el Museo Provincial de Bellas Artes Emiliano Guiñazú-Casa de Fader, la Universidad Nacional de Cuyo y la Cámara de Diputados de Mendoza. Una de sus obras más emblemáticas, «Romance«, pasó a integrar el patrimonio de la UNCuyo, después de haber acompañado al artista durante cinco décadas en su taller.La reciente donación de 17 obras realizada por René, Daniel y Miguel Gotthelf permitió ampliar significativamente la presencia de Cascarini en el patrimonio del MMAMM y recuperar piezas que contribuyen a comprender distintas etapas de su producción.De esta manera, el homenaje no sólo reconoció la trayectoria de un artista fundamental para Mendoza, sino que también marcó un nuevo capítulo en la preservación y difusión de su obra. A más de tres décadas de su fallecimiento, Roberto Cascarini continúa formando parte de la memoria cultural de la provincia: a través de sus pinturas, de los artistas que formó y de las nuevas generaciones que hoy pueden acercarse a su mirada sobre Mendoza. |
Descargar video![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |



















