Los posteos de Galarza Fonda y Kendry Páez tras la eliminación de River por Copa Sudamericana
Los dos futbolistas apartados del plantel realizaron publicaciones que fueron interpretadas por los hinchas como una burla después del golpe sufrido ante Independiente Santa Fe.

Matías Galarza Fonda y Kendry Páez
Foto: Agencia NA
– Matías Galarza Fonda y Kendry Páez quedaron en el centro de una fuerte polémica en River luego de realizar sugestivas publicaciones en Instagram pocas horas después de la eliminación frente a Independiente Santa Fe por Copa Sudamericana.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, los dos jugadores están actualmente marginados del plantel profesional y buscan resolver sus respectivas salidas, pero todavía mantienen vínculos contractuales vigentes con la institución.
El caso de Galarza Fonda fue el primero en llamar la atención entre los simpatizantes. El paraguayo publicó un “TBT” acompañado por emojis y dos fotografías ejecutando un penal ante Manuel Neuer durante el último Mundial, justamente pocas horas después de que River quedara eliminado mediante una extensa definición desde los doce pasos.

La elección del momento generó todavía mayor repercusión por el desenlace que acababa de sufrir el equipo en el Monumental. River empató 1-1 durante los 90 minutos y perdió 8-7 por penales ante Santa Fe, pese a que Santiago Beltrán consiguió detener tres ejecuciones durante la definición.
Poco después apareció la publicación de Kendry Páez. El ecuatoriano subió una historia completamente negra con apenas el emoji de una cara con gesto incómodo o sonrisa forzada (😬), aunque luego la eliminó, una imagen que, por el contexto y el horario, numerosos hinchas interpretaron como una reacción al resultado de River.

Ninguno de los dos escribió explícitamente sobre la derrota ni mencionó al club, por lo que no puede afirmarse que hayan reconocido públicamente una intención de burlarse de River. Sin embargo, la coincidencia temporal y el contenido de las historias provocaron indignación entre los simpatizantes, que cuestionaron especialmente la actitud de dos profesionales que todavía no resolvieron definitivamente su desvinculación.
La situación de Galarza es particularmente sensible porque River realizó una inversión importante para incorporarlo hace apenas un año. El club adquirió el 70 por ciento de sus derechos económicos a Talleres por aproximadamente 3,5 millones de dólares y le firmó contrato hasta diciembre de 2028, además de incluir su transferencia dentro de una negociación global mucho más importante junto a Juan Carlos Portillo.
Su etapa en Núñez, sin embargo, nunca terminó de despegar y posteriormente fue cedido al Atlanta United. Luego de regresar del préstamo y disputar un destacado Mundial con Paraguay, la dirigencia y Eduardo Coudet decidieron que no continuara formando parte del plantel profesional, por lo que comenzó a entrenarse con el grupo de futbolistas separados en el predio de Cantilo.
Actualmente Galarza se encuentra en Paraguay por cuestiones personales y Olimpia negocia para incorporarlo a préstamo durante 18 meses, con una obligación de compra condicionada al cumplimiento de objetivos. River ve con buenos ojos esa posibilidad, pero hasta que la operación se concrete el mediocampista sigue siendo patrimonio del club y tiene contrato por más de dos años.
La situación de Páez tiene características diferentes porque su pase pertenece al Chelsea, que había decidido cederlo a River para que consiguiera continuidad y desarrollo competitivo. El préstamo originalmente se había acordado hasta junio de 2027, pero el “Millonario” resolvió terminar anticipadamente la experiencia y ahora necesita que el club inglés encuentre un nuevo destino para completar formalmente su salida.
River había apostado por el ecuatoriano como una de las grandes promesas del fútbol sudamericano, después de que Chelsea invirtiera una cifra millonaria para comprarlo. Su paso por Núñez estuvo muy lejos de las expectativas y terminó con la decisión institucional de apartarlo, aunque la cesión todavía debe resolverse administrativamente.
El contexto convirtió entonces dos simples historias de Instagram en un problema mucho mayor. Galarza pertenece a River y Páez todavía tiene vigente su cesión, mientras ambos continúan utilizando las instalaciones y permanecen contractualmente relacionados con una institución que decidió apostar deportiva y económicamente por ellos.
Por eso, las publicaciones fueron recibidas por buena parte del mundo River como una provocación innecesaria y una irresponsabilidad profesional, especialmente en una madrugada marcada por una eliminación dolorosa, protestas de los hinchas y el inminente final del ciclo de Coudet. Ninguno de los futbolistas aclaró hasta el momento el significado de sus historias ni respondió públicamente a las críticas.

