Recomendaciones para la mejor calidad de vida de las personas ostomizadas
El Ministerio de Salud y Deportes acerca información sobre técnicas adecuadas para el cuidado de los pacientes ostomizados. Con información, acompañamiento profesional y los cuidados adecuados, las personas con ostomías pueden desarrollar sus actividades cotidianas sin inconvenientes.
El Ministerio de Salud y Deportes a través del Hospital Central lanzó una campaña de sensibilización en adhesión al Día Mundial del Paciente Ostomizado. La propuesta consiste acercar a las personas, técnicas y recomendaciones para el cuidado de la ostomía. Como así también, pautas de alimentación y hábitos para el bienestar, además de despejar dudas y compartir inquietudes relacionadas con una condición que puede impactar en la vida cotidiana del paciente y de su entorno.
Ser paciente ostomizado implica atravesar una etapa de adaptación, que no significa renunciar a una vida plena. Con información, acompañamiento profesional, los cuidados adecuados y el apoyo de su entorno, las personas que pasan por esto pueden continuar con sus actividades, proyectos y vínculos, recuperando progresivamente su confianza y calidad de vida. Por eso, esta iniciativa busca también acercar el hospital a la comunidad, abrir un espacio de encuentro y brindar herramientas concretas que permitan comprender, cuidar y acompañar mejor.
¿Qué es un estoma intestinal?
Un estoma es una abertura artificial creada quirúrgicamente en el cuerpo para conectar un órgano interno con el exterior, generalmente a través de la piel del abdomen. En este caso, intestinal. Su función principal es permitir la salida de fluidos corporales, desviando su curso natural debido a una enfermedad, lesión o cirugía previa.
Los estomas se clasifican principalmente según el órgano que se conecta al exterior. La colostomía conecta una sección del intestino grueso a la pared abdominal y desvía las heces cuando el colon o el recto están dañados o enfermos. Por su parte la ileostomía conecta el extremo del intestino delgado (ilion) a la superficie del abdomen. El contenido que se expulsa por aquí suele ser más líquido y ácido. Pueden ser temporales (para permitir que un órgano sane antes de volver a conectarlo) o permanente (cuando se ha extirpado el órgano o la vía natural de forma definitiva). Los pacientes deben adherir una bolsa recolectora especial, a la piel, para capturar los desechos de forma higiénica y segura.
En la actualidad, las patologías más comunes que derivan en la realización de una ostomía (ya sea colostomía o ileostomía) derivan, principalmente, de enfermedades oncológicas, afecciones inflamatorias crónicas y emergencias médicas gastrointestinales. Muchas de las ostomías que inicialmente se planifican como temporales, a veces no se llegan a revertir, transformándose en definitivas. Se trata, aproximadamente entre el 15% y el 20%. Esto no suele ocurrir por fallas en la cirugía, sino por factores del propio paciente que desaconsejan una segunda intervención.
Las causas principales que lideran las estadísticas a nivel global son el cáncer colorrectal, las enfermedades inflamatorias intestinales (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa), enfermedad diverticular complicada, obstrucción, isquemia o perforación intestinal o traumatismos abdominales graves.
Las señales de alerta, por las que hay que consultar al médico son: deshidratación (sed, boca seca), mareos, calambres, debilidad, orina escasa o muy clara. Flujo anormal por el cual pasan varios días sin eliminar o salida muy líquida. Además, dolor y distensión abdominal, náuseas, vómitos o si el estoma deja de funcionar.
En Mendoza, los datos epidemiológicos locales y el crecimiento de la atención médica confirman un incremento en la cantidad de personas que requieren o viven con una ostomía. En la provincia se ha registrado un aumento en los diagnósticos de afecciones crónicas como la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa. Actualmente, uno de los hospitales públicos de referencia, como el Hospital Central , atiende una demanda creciente de pacientes ostomizados, y se estima que una parte mayoritaria de esta población depende de la salud pública.
La proporción estimada en el sistema de salud mendocino se distribuye de la siguiente manera: ostomías temporales, aproximadamente el 65% de los casos y ostomías permanentes, aproximadamente el 35%.
Este comportamiento tiene varios motivos, entre los cuales se encuentran las cirugías de urgencia por diverticulitis aguda perforada, obstrucciones intestinales o traumatismos graves derivados de accidentes viales o la detección de cáncer colorrectal.
Nancy Nieto, jefa del departamento de Enfermería del Hospital Central destacó la relevancia de llevar información a las personas, porque además de aspectos sociales por los cuales pasan los ostomizados, están los padecimientos físicos: “Es fundamental enseñarles a higienizarse y sobre todo curar las lesiones que se producen por la bolsa. Hoy existen productos como aerosoles y polvos que forman una barrera protectora y evitan que se lastime la piel”.
Por su parte, Viviana Flores, jefa de Sección en el servicio de cirugía sostuvo que es habitual que las personas que pasan por esto se escondan y no hagan vida social. “Mucho de esto es por carecer de informacion ya que pueden realizar deportes, vestirse como quieran y hasta ir a la pileta”. A esto se suma lo que Olga, una enfermera que trabaja en el hospital desde hace muchos años, manifestó: “Lo importante en nuestra función es el cuidado, el acompañamiento y la capacitación de pacientes ostomizados, ya que muchas veces tanto ellos como las familias sienten rechazo a la situación”.
Uno de los factores centrales en la buena calidad de vida de las personas ostomizadas es la alimentación. Si hay mucha pérdida de líquido, más frecuente en las personas que tienen ileostomía. En este caso el objetivo principal es evitar la deshidratación. Para lo cual hay que ingerir bebidas a lo largo del día sin esperar a tener sed o usar soluciones de rehidratación. Además, se puede agregar sal a las comidas (salvo contraindicación médica). Y si hay constipación hay que sumar fibra de a poco, tomar líquido y caminar. Es fundamental mantener el peso adecuado y hacer ejercicio físico suave, con regularidad (sin esfuerzos abdominales intensos).
Alimentación
Comidas:
- Prepararlas a la plancha, vapor, horno, microondas, hervido, condimentar con hierbas aromáticas.
- Evitar fritos, rebozados, empanados, guisos, estofados, especias picantes, exceso de azúcar y dulces, café, gaseosas y alcohol.
Ritmo de comidas:
- Hacer 5 o 6 comidas pequeñas por día.
- Tratar de comer siempre a la misma hora para regular la salida de materia fecal.
- No saltear comidas porque aumenta los gases y las evacuaciones líquidas.
- Comer despacio, masticar bien, comida a temperatura ambiente.
- Antes de dormir, descansar al menos 30 minutos sentado.
Producen gases:
- Gaseosas, alcohol y chicle.
- Legumbres.
- Familia del repollo, coliflor, cebolla, pepino y espárragos.
Alimentos que pueden tapar el estoma:
- Vegetales crudos y fibrosos: repollo crudo, apio, brotes, brócoli y coliflor crudos, champiñones.
- Semillas y pieles: granos de choclo enteros, nueces, semillas, pochoclo, cáscara de manzana, uva y cítricos.
- Frutas densas: frutas secas (orejones, pasas), ananá fresco/crudo.
Producen heces líquidas:
- Alcohol, bebidas muy azucaradas, jugo de ciruela.
- Fruta fresca, verdura de hora verde.
- Fritos, picantes y lácteos.
Espesan las heces:
- Arroz, fideos, sémola, papa, pan tostado, avena.
- Banana, compota de manzana, yogur.


