Reconocimiento legislativo para la obra de Mama Antula, la primera santa argentina

La propuesta de declaración de interés la realizó la senadora Flavia Manoni. El Papa Francisco encabezó este domingo la canonización de la laica consagrada María Antonia de San José Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula, que se convirtió así en la primera santa argentina.

En la Legislatura Provincial, se desarrolló el acto de declaración de interés para la obra de la beata santiagueña María Antonia de Paz y Figueroa conocida como Mama Antula por su tarea de fuerte impacto social en contribución de la fraternidad humana y los derechos de las mujeres.

Además, se entregó un diploma a la Parroquia de Santiago Apóstol y San Nicolás en pos de celebrar en ceremonia religiosa la santificación de Mama Antula quien contribuyo con la historia independentista de nuestro país alcanzando en su época derechos impensados para mujeres y esclavos.

Es importante destacar que este domingo, María Antonia de San José de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula y nacida en Santiago del Estero, fue consagrada santa de la Iglesia católica por el Papa Francisco, en una ceremonia realizada en la basílica de San Pedro. Se trata de la primera santa argentina.

La propuesta de declaración de interés la realizó la senadora Flavia Manoni. Participó de la actividad el vocero del Arzobispado de Mendoza, el sacerdote Marcelo De Benedectis. Como así también senadores y diputados.

“En tal sentido expresar nuestro homenaje a quien es la primera santa argentina, sino a una de las primeras mujeres que deja a nuestro país un legado de sororidad y protección de los derechos de las mujeres en una época en la cual estaban sometidas y relegadas al ámbito domestico ya que su virtud en esa época radicaba en la modestia y el silencio”, reza fragmento de la propuesta de la senadora.

Investigadores históricos y religiosos coinciden en definir como madre espiritual de la Patria a María Antonia de Paz y Figueroa conocida como Mama Antula que escogió un camino distinto al estipulado para las mujeres de la época colonial y cuya obra es una de las expresiones más fuertes de la evangelización popular de Argentina.

Nacida en 1730 en Silipica Santiago del Estero Mama Antula era descendiente de una destacada familia que comenzó su práctica religiosa al acercarse a los jesuitas con una decisión libre y espontánea que broto del amor a raíz de su vocación cristiana recuerda la historiadora Graciela Ojeda de Rio quien desde 1980 se dedica a difundir la vida de la beata.

Como las primeras beatas de la historia, comprometidas y muy cultas, que leían, se instruían y hacían beneficio a la sociedad sin mirar a quién e intentaban llegar a todos los necesitados convocando a todas las clases sociales.

Como parte de un proceso que se inició en 1767 los jesuitas fueron expulsados de la región, pero Mamá Antula a los 49 años continuo su predicación por varias provincias del país en un periplo que le demandó caminar más de 5000 kilómetros. Así en un tiempo que se regía por las honras del linaje etiqueta heredades y jerarquías logró que tanto hombres como mujeres asistieran a los mismos retiros y que todos comieran del mismo pan.

Mama Antula hizo una amplia predica de la obra jesuítica. Tras la expulsión de la consagración del país, peregrino por regiones pobres del noroeste promoviendo ejercicios espirituales y en menos de una década logro acercarse a más de 70000 personas y a recorrer 7000 kilómetros de una forma particular a pie descalza y pidiendo limosna para fundar hogares de cuidado.

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