Siete robos en 15 días: preocupación en una parroquia de Godoy Cruz

La Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y San Juan Diego, ubicada sobre Salvador Civit al 2250, sufrió una seguidilla de ataques. Se llevaron cables, luminarias y otros elementos, mientras que el sacerdote llegó a enfrentarse con uno de los ladrones armado con un cuchillo.

La Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y San Juan Diego, ubicada en el barrio FOECYT de Godoy Cruz, atraviesa una situación de creciente inseguridad. En apenas 15 días sufrió al menos siete robos, con episodios que se repitieron prácticamente día por medio y que afectaron tanto la infraestructura del templo como sus actividades comunitarias.

Entre los elementos sustraídos aparecen cables, luminarias, media sombra, nailon y componentes de la instalación eléctrica. Desde la institución señalaron que el robo de cobre sería uno de los principales motivos detrás de los ataques. Los daños obligaron además a buscar alternativas para reforzar la protección del predio y evitar nuevos ingresos.

Uno de los episodios más graves tuvo como protagonista al padre Juan Miranda, quien llegó a encontrarse cara a cara con uno de los sospechosos. El hecho comenzó cerca de las 18.30, cuando el sacerdote advirtió que se había cortado la luz y salió a revisar qué ocurría. En ese momento encontró a dos personas que estaban cortando cables, quienes escaparon al advertir su presencia.

Robos en parroquia
Robos en parroquia

La situación no terminó allí. Dos horas después, los sospechosos regresaron para continuar con el robo y Miranda volvió a encontrarse con uno de ellos. El sacerdote logró tomarle una fotografía y, según su relato, el hombre llevaba un arma blanca en la mano. Pese al riesgo, el párroco intervino y consiguió evitar que continuara con el ataque.

El episodio generó especial preocupación porque, de acuerdo con Miranda, el mismo hombre había acudido horas antes a la parroquia para recibir comida y asistencia de Cáritas. El sacerdote explicó que decidió no volver a comunicarse con el 911 debido a que considera que la respuesta policial demora y que los sospechosos pueden recuperar rápidamente la libertad. De todos modos, insistió en la importancia de realizar las denuncias para dejar constancia de los hechos.

Ante la reiteración de los ataques, la parroquia analiza instalar un sistema de seguridad perimetral con alambres especiales para dificultar el ingreso de delincuentes. El templo continúa atendiendo entre las 18 y las 20 y mantiene sus tareas de asistencia, mientras la comunidad reclama mayor presencia policial y compromiso de los vecinos para denunciar los hechos de inseguridad que afectan a la zona.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *