| La Ciudad de Mendoza fue sede de una nueva edición del Torneo Internacional de Karate Shotokan que reunió a 130 competidores y competidoras de Argentina y Chile. La delegación mendocina tuvo una destacada actuación y alcanzó el primer lugar del medallero general con 67 medallas. El Gimnasio Municipal N.º 2 recibió a deportistas de distintos puntos del país y de la República de Chile para disputar el XXV Torneo Internacional de Karate Shotokan, en una jornada que combinó competencia, intercambio y camaradería en torno a esta disciplina.El encuentro, encabezado por los instructores Julieta Chiconi y Rubén Jara, contó además con la participación de más de 25 árbitros y la presencia de alrededor de 400 personas que acompañaron las diferentes instancias de la competencia.En el plano deportivo, Mendoza alcanzó el primer lugar de la clasificación general con un total de 67 medallas. La delegación obtuvo 18 primeros puestos, 28 segundos lugares y 21 terceros puestos.A lo largo de la jornada se desarrollaron las diferentes instancias competitivas, con presentaciones de kata y combates que pusieron en juego la preparación técnica, la disciplina y el trabajo realizado previamente por cada deportista junto a sus profesores y familias.“Para nosotros, poder haber sido sede de un evento de tal envergadura fue un honor y lo tomamos con mucha conciencia, dedicación y pasión por lo que hacemos”, destacó Julieta Chiconi.Más allá de los resultados, el torneo permitió generar un espacio de encuentro entre las diferentes delegaciones. La recepción de quienes llegaron desde otros lugares, el reencuentro entre deportistas y profesores y la participación de quienes vivieron por primera vez una competencia de estas características formaron parte de una jornada que trascendió lo estrictamente deportivo.De esta manera, el XXV Torneo Internacional de Karate Shotokan dejó un importante resultado deportivo para Mendoza y una nueva experiencia de intercambio a través del deporte, poniendo en valor principios propios de la disciplina como el respeto, la constancia y el crecimiento compartido. |