El CEO de Iryo alertó hace más de 20 días que las fallas del sistema LZB inmovilizaban sus trenes
Fabrizio Favara lo expuso el 5 de octubre durante una comparecencia en la comisión de investigación del Senado sobre el accidente ferroviario de Adamuz.

El CEO de Iryo, la compañía italiana que opera trenes de alta velocidad en España, dos de cuyos convoyes se vieron involucrados en los accidentes de Adamuz -en enero de este año- y en el de ayer miércoles en Urda, advirtió hace tres semanas de las dificultades de sus formaciones para reconectarse al sistema LZB después de que este hubiera caído.
Fabrizio Favara lo expuso el 5 de octubre durante una comparecencia en la comisión de investigación del Senado sobre el accidente ferroviario de Adamuz, que dejó 46 víctimas mortales y más de 200 heridos, reportó el diario La Vanguardia y supo Noticias Argentinas.
El senador de Vox, Alonso Cornel, inquirió al máximo responsable de Iryo: “¿Qué incidencias relacionadas con la vía o con la infraestructura en el Corredor Madrid-Andalucía comunicaron los maquinistas o los servicios técnicos de Iryo a Adif?”.
La respuesta de Favara fue que “sobre la de Madrid-Sevilla, el asunto más frecuente, independientemente de algún hecho extraordinario, como un incendio, es que está conectado con el sistema de señalización LZB, que es un sistema seguro, pero bastante antiguo, y cada vez que la señal del tren se desconecta de la señal de tierra, el tren se para. No se puede mover y lleva bastante tiempo reconectarse y empezar nuevamente el servicio”.
A continuación, cuando el senador le preguntó si Iryo comunicaba estas incidencias, su máximo responsable aclaró que “es una comunicación del maquinista al Centro de Regulación del Tráfico de Adif”.
“La regla, que también está en el reglamento de la red, dice que es el maquinista quien, cuando tiene evidencia de algo que afecta a la marcha del tren —puede ser también algo del tren, no siempre de la vía—, debe avisar al Centro de Regulación del Tráfico de Adif”, continuó Favara.
Estas explicaciones coinciden con uno de los audios que se filtraron ayer por la noche y en el que la maquinista del tren Iryo que estaba parado en la vía advierte al centro de control de Adif, en Atocha, que no puede reconectar con el sistema LZB, por lo que no puede reanudar la marcha como le piden desde dicho centro de mando.
El número de fallecidos por la tragedia ferroviaria en Urda (Toledo) asciende a 69, en tanto alrededor de 200 personas resultaron heridas y, de ellas, 50 continuaban ingresadas en hospitales de Castilla-La Mancha.

