Fauna autóctona volvió a su hábitat natural tras completar su rehabilitación en el Ecoparque

Distintas especies recuperadas de situaciones de tráfico ilegal, mascotismo e incidentes en zonas urbanas fueron reinsertadas en ambientes naturales de la provincia. El Ministerio de Energía y Ambiente destacó la importancia ecológica de cada ejemplar y recordó que la tenencia de fauna silvestre representa un riesgo para la biodiversidad y la salud pública.

El Ministerio de Energía y Ambiente, a través de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, reinsertó a su hábitat a diversos ejemplares de fauna autóctona que completaron exitosamente sus procesos de recuperación veterinaria y rehabilitación en el Ecoparque.

Las especies reinsertadas son un gavilán mixto (Parabuteo unicinctus), caranchos (Caracara plancus), un chimango (Daptrius chimango), una serpiente coral (Micrurus pyrrhocryptus), un flamenco austral (Phoenicopterus chilensis) y un zorro gris (Lycalopex gymnocercus). Cada una de estas especies cumple funciones fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas mendocinos:

  • Gavilán mixto: contribuye al control biológico de roedores y palomas, regulando naturalmente sus poblaciones.
  • Carancho: actúa como una especie carroñera y cazadora oportunista, eliminando restos orgánicos que podrían convertirse en focos de enfermedades.
  • Serpiente coral: cumple un rol ecológico clave como depredadora de otros reptiles y serpientes, favoreciendo la diversidad biológica del piedemonte.
  • El chimango: cumple una función ecológica fundamental como limpiador del paisaje y regulador poblacional en los ecosistemas
  • Flamenco austral: este ejemplar juvenil aporta a la salud de los humedales, ya que al alimentarse remueve sedimentos y favorece la oxigenación del agua en las lagunas.
  • Zorro gris: participa en el control de insectos y pequeños mamíferos, además de actuar como dispersor de semillas de especies vegetales nativas.

El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, explicó que “antes de su retorno a un ambiente natural, los ejemplares recibieron atención veterinaria integral y un proceso de rehabilitación especializado en el Ecoparque Mendoza, donde se realizan evaluaciones sanitarias y comportamentales destinadas a garantizar que los animales recuperen las capacidades necesarias para sobrevivir y desenvolverse adecuadamente en su entorno natural”.

En el caso particular de la serpiente coral, su proceso de rehabilitación y monitoreo se desarrolló en conjunto con el Serpentario de Mendoza Centro Anaconda, institución especializada en el manejo de ofidios venenosos, garantizando tanto el bienestar del animal como la seguridad sanitaria de la población.

El jefe del Departamento de Fauna, Adrián Gorrindo, recordó la importancia de realizar el aviso a las autoridades en caso de registrar animales silvestres heridos o en situaciones de riesgo, ya que actuar a tiempo genera mayores posibilidades de recuperación y reinserción de la fauna afectada.

Salud pública y conciencia ambiental

Desde la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque remarcaron que evitar el contacto directo con fauna silvestre y desalentar su tenencia como mascota constituye una medida fundamental tanto para la conservación como para la salud pública.

“Evitar el contacto directo con fauna silvestre y desalentar su tenencia como mascota constituye una medida fundamental de salud pública y conservación. Muchas especies silvestres pueden actuar como reservorios de enfermedades zoonóticas, es decir, patologías transmisibles entre animales y seres humanos”, agregó Haudet.

Por su parte, Gorrindo explicó que “el contacto estrecho, la manipulación inadecuada o el mantenimiento de estos animales en ambientes domésticos incrementa el riesgo de transmisión de bacterias, virus, hongos y parásitos capaces de afectar tanto a las personas como a los animales domésticos. Además, el mascotismo genera situaciones de estrés, inmunosupresión y condiciones de cautiverio inapropiadas que favorecen la aparición y dispersión de enfermedades”.

Las autoridades recordaron que la presencia de animales silvestres en centros de rescate suele ser consecuencia del tráfico ilegal de fauna, una actividad considerada una de las mayores amenazas para la biodiversidad global.

Asimismo, remarcaron que el mascotismo de especies silvestres constituye un delito penado por la Ley Nacional Nº 22.421 y provoca daños irreversibles sobre los ecosistemas al retirar ejemplares que cumplen funciones esenciales para la vida.

Canales oficiales para reportes y denuncias de fauna silvestre

  • Teléfono de Fauna: 261 7503417 (lunes a viernes de 8 a 13)
  • Correo electrónico: fauna-drnr@mendoza.gov.ar
  • Portal de reportes: ticketsform.mendoza.gov.ar
  • Emergencias: 911 (solicitar intervención de la Policía de Seguridad Rural).

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