«Gestionar en la emergencia»: el objetivo que se fijaron Marinelli, Calvente y el nuevo presidente de Aysam en Corralitos
El titular de Irrigación, el intendente de Guaymallén y Darío Hernández recorrieron zonas con problemas de saneamiento.
Corralitos, esa localidad del poblado Guaymallén que ha sido noticia por los desbordes cloacales, fue el punto de encuentro y recorrida del Superintendente General de Irrigación, el intendente de Guaymallén y el nuevo presidente de Aysam. Sus objetivos y metas se resumen en una frase: «gestionar en la emergencia». Así lo expresaron Sergio Marinelli, Marcos Calvente y Darío Hernández este viernes a la mañana, en su segundo día consecutivo de reuniones.
«La Legislatura acaba de sancionar una ley muy importante, que es la declaración de emergencia por riesgo hidrometeorológico y climático en todo el territorio provincial. Guaymallén es el departamento más poblado de Mendoza y su intendente ha planteado la necesidad imperiosa de contar con un plan para actuar y contrarrestar los episodios de emergencia. Ambos hechos motivaron que rápidamente nos pusiéramos a trabajar con el nuevo titular de Aysam, que es la mayor prestadora del servicio de agua potable y saneamiento. Desde el 2025 Irrigación tiene el control de los operadores y estamos cumpliendo con esa misión», sostuvo Marinelli.
La reunión se desarrolló en Los Corralitos, uno de los puntos críticos del departamento, donde las autoridades recorrieron las instalaciones y evaluaron las condiciones de la infraestructura cloacal, los sectores de mayor vulnerabilidad y las intervenciones necesarias frente a posibles tormentas intensas. Allí comenzaron a definir las primeras acciones de un plan de contingencia excepcional para anticipar emergencias, reforzar la capacidad de respuesta y reducir el impacto de los desbordes cloacales durante las tormentas.
“Estamos delineando el alcance de un plan de contingencia específicamente diseñado para enfrentar la situación de las tormentas asociadas al fenómeno del Súper Niño”, explicó el intendente. Calvente señaló que el objetivo es adaptar el protocolo habitual de AYSAM a las condiciones climáticas previstas para esta temporada, mediante un esquema de prevención, monitoreo y respuesta coordinada entre los organismos.
Uno de los principales ejes será la identificación de los puntos críticos y de los barrios más vulnerables ante posibles desbordes. Para ello, se avanzará en mecanismos de medición que permitan determinar dónde y en qué magnitud ingresa agua de lluvia al sistema cloacal, una situación que incrementa los caudales y puede provocar colapsos durante las tormentas.
“Lo que buscamos es identificar el foco del problema y las zonas más vulnerables, los barrios que están sometidos a mayor riesgo de contacto con el líquido cloacal. Tener esa información nos permitirá utilizar de mejor manera los recursos disponibles para enfrentar estas situaciones críticas”, sostuvo Calvente.
En paralelo, AYSAM prevé reforzar su capacidad operativa con mayores recursos, cuadrillas de intervención, guardias activas y pasivas y equipamiento destinado a atender emergencias simultáneas.
Otro de los puntos acordados fue avanzar en un sistema de alerta temprana que permita anticipar posibles contingencias a partir de los pronósticos meteorológicos y la información que aporten los equipos técnicos y territoriales.
También se trabajará en un mecanismo de comunicación coordinada para agilizar la recepción de reclamos, el seguimiento de las intervenciones y la información a los vecinos sobre la evolución y resolución de cada situación.


