Plan de Ordenamiento Territorial: Mendoza, a un paso de la cobertura total de su territorio

Tras la aprobación del PMOT de Malargüe, la Provincia trabaja en conjunto con el departamento de La Paz.
La provincia de Mendoza quedó a un solo paso de lograr un hito histórico: que el 100% de sus municipios cuenten con planes de ordenamiento territorial. Este escenario clave se alcanza tras la reciente y definitiva sanción del plan de Malargüe, dejando al departamento de La Paz como el único distrito pendiente en todo el territorio provincial, un objetivo en el cual la Subsecretaría de Infraestructura y Desarrollo Territorial ya se encuentra trabajando intensamente.
Al respecto, el director de Planificación Territorial de la Provincia, Matías Dalla Torre, detalló los avances en el portal del Este mendocino: “Hemos colaborado activamente con el municipio desde la Subsecretaría de Infraestructura en lo que es el relevamiento técnico. Lo único que nos está faltando son los talleres de validación ciudadana”.
El funcionario anticipó que las autoridades paceñas ya han solicitado el apoyo provincial para iniciar de forma mancomunada esta fase participativa. “Los planes de ordenamiento tienen una impronta muy importante en cuanto a la validación ciudadana. La propuesta de desarrollo territorial para La Paz ya está generada en un plan junto al municipio, y ahora necesita de esta instancia de talleres”, concluyó Dalla Torre.
El impulso previo: la aprobación de Malargüe
Este avance provincial es posible luego de que el departamento de Malargüe diera un paso trascendental para su desarrollo a largo plazo al aprobar definitivamente su Plan Municipal de Ordenamiento Territorial (PMOT) mediante la Ordenanza Nº 2.308/2026. Tras un extenso y complejo proceso de formulación y participación ciudadana, el municipio más grande de la provincia ya cuenta con la herramienta legal y técnica que guiará su crecimiento sostenible con el horizonte puesto en el año 2050.
“Fue un proceso muy largo y difícil, pero efectivamente entendemos que el plan ha logrado armonizar el desarrollo económico y territorial de Malargüe, junto con un impulso contundente al desarrollo de la minería. Han logrado armonizar esas dos estructuras”, celebró Dalla Torre respecto al logro en el sur mendocino.
Los ejes centrales del nuevo ordenamiento de Malargüe
El plan aprobado establece reglas claras para el uso del suelo, dividiendo las estrategias en dos grandes dimensiones geográficas: zonificación urbana y periurbana, por una parte, y zonificación rural y áreas de preservación, por otra.
Entre los ítems más importante de la zona urbana, se destacan la regulación de la expansión, es decir que se frena el crecimiento improvisado, priorizando la densificación dentro del radio urbano consolidado y la regularización dominial; el hábitat digno ( que las zonas de expansión habitacional planificada quedan obligadas a integrar de forma anticipada la infraestructura de servicios básicos como agua, luz y cloacas) y en cuanto al código urbano ambiental, la norma complementaria definirá los indicadores urbanísticos precisos para determinar los tipos de construcciones y densidades permitidas en cada barrio.
Respecto a la zona rural y las áreas de preservación, los tópicos más destacados tienen que ver con la protección de recursos naturales que delimitan áreas de amortiguación ambiental para proteger ecosistemas vulnerables y fuentes de agua frente al avance residencial o industrial. Con la preservación del espacio rural se protegen los suelos con aptitud agraria e histórica para evitar la pérdida de su identidad productiva y respecto a las macrozonas especiales, se identifican, en el POT, áreas específicas para grandes proyectos de infraestructura y actividades extractivas (como la minería), alejadas de los centros de población para garantizar la seguridad comunitaria.

