Producción y la Cámara de Cerezas de Mendoza impulsan importante programa de fortalecimiento sectorial

Destinada a productores mendocinos, la iniciativa es financiada de manera conjunta entre el sector público y el privado e incluye el asesoramiento de destacados referentes de Argentina y Chile, este último, principal productor de cerezas a nivel mundial.

El Ministerio de Producción, a través de la Dirección de Agricultura, en conjunto con la Cámara de Cerezas de Mendoza, impulsó un importante programa de fortalecimiento sectorial, orientado a dotar de herramientas concretas a productores mendocinos.

Con el objetivo de impulsar el desarrollo y el crecimiento de esta importante actividad económica en Mendoza, desde la Cámara de Cerezas de Mendoza, en conjunto con el Ejecutivo provincial, se avanzó en esta iniciativa que contempló la incorporación como asesores a Felipe Salaya (Chile) y a Bruno Giorgis (Argentina).

Al respecto, Alfredo Draque, director de Agricultura de Mendoza, comentó: “Para nosotros avanzar en esta iniciativa es de suma importancia. Mendoza es primicia en la producción de cerezas y esto les permite a nuestros productores llegar primero a diversos mercados internacionales con precio y calidad”.

“Si bien aún falta mucho por delante, nuestros productores vienen trabajando fuertemente en incorporar tecnología y conocimientos a los efectos de incrementar la producción, mejorar la calidad de sus producciones e impulsar a este sector que tiene grandes posibilidades de desarrollo en nuestra provincia”, agregó el funcionario.

A su turno, Facundo Quirós, gerente de la Cámara de Cerezas de Mendoza (CCM), agregó: “Esto es posible gracias al trabajo conjunto entre lo público y lo privado. Desde el Gobierno de Mendoza nos vienen apoyando constantemente para alcanzar los objetivos que nos hemos planteado como institución representativa del sector en Mendoza y eso hay que desatacarlo”.

Quirós hizo hincapié en la necesidad de seguir fortaleciendo el trabajo para lograr que cada productor mendocino pueda incorporar tecnología e innovar en el día a día de sus actividades. “Aquí, el acompañamiento es fundamental. Ya sea a través de asesoramiento específico como lo es en este caso o a través de líneas de financiamiento accesibles y adaptadas a las necesidades de nuestros productores asociados”, cerró.

Sobre el asesoramiento

Felipe Salaya, uno de los asesores que forma parte de esta iniciativa, es oriundo de Chile. Es Ingeniero Agrónomo egresado de la Pontificia Universidad Católica de Chile y es especialista en producción de Cerezas. Su experiencia ha estado enfocada principalmente en asesoría técnica trabajando en el manejo productivo, fisiología del cultivo, nutrición, riego y estrategias para mejorar la calidad y la rentabilidad del negocio frutícola.

“Logro ver un potencial interesante en la producción de cerezas tempranas y en la posibilidad de realizar mejoras importantes a través de ajustes técnicos, relativamente simples, pero sean realmente bien ejecutados. Esta producción temprana le permite al productor mendocino capturar mejores precios en el mercado interno, pero también hay una posibilidad importante en mejorar la eficiencia productiva”, resaltó.

Consultado Salaya sobre lo que ha podido observar durante el proceso de asesoría en Mendoza, comentó: “He observado un manejo y resultados muy variables de las producciones que he podido visitar, incluso entre productores de una misma zona. También se observa que muchas decisiones se toman en base a la experiencia o la intuición más que por una medición más objetiva, marcando inconsistencias entre periodos productivos”.

Si bien Salaya entiende que el sistema productivo actual de Mendoza funciona, “no está siendo optimizado. Se hacen muchas cosas bien, pero de manera desalineada. Si bien se riega y fertiliza bien, pero no necesariamente con una lógica integrada que apunte a un objetivo productivo claro. Esto repercute en resultados muy variables y poco predecibles lo cual, en un negocio como el cerezo, termina siendo un problema relativamente importante. Hoy el desafío no es hacer más cosas sino hacerlas mejor de lo que ya se está haciendo”.

Rol de las instituciones

Respecto de la importancia de las instituciones representativas del sector privado, el consultor de Chile destacó: “El trabajo que está realizando la CCM es muy positivo. Especialmente en cómo ha ido articulando el apoyo técnico con los productores lo cual es fundamental para fortalecer la base productiva. Además, el trabajo conjunto con el Ministerio de Producción de Mendoza, permite generar una mayor fuerza representativa del sector”.

“Esto termina siendo clave para avanzar de una forma ordenada. Todo esto impacta en la mejora productiva sino también en la visibilidad del cerezo como una alternativa real y rentable de inversión dentro de la provincia. Lo que se está construyendo en Mendoza es muy bueno porque combina representación, apoyo técnico y proyección del negocio que, finalmente, son los pilares fundamentales que sostienen el crecimiento de la industria como tal”.

Innovar para crecer

Según Salaya, la incorporación de la tecnología al diario de la actividad no es opcional. Es necesaria sea parte. Sin embargo, no puede incorporarse cualquier tecnología. Es fundamental que todo lo que se incorpore debe ayudar al productor a tomar mejores decisiones y no solo datos.

“Hoy vemos muchos casos donde se instalan sensores y herramientas, pero no se usan correctamente o no se traducen en acciones concretas. Cuando la tecnología se implementa bien, permite reducir la incertidumbre y anticiparse a problemas. Nos permite hacer ajustes más finos en tiempo y forma”, argumentó el especialista.

Manejo variable, resultados diversos  

La inconsistencia en el manejo de la producción, trae aparejados resultados diversos. La calidad no es algo que se define solo en cosecha, sino que se construye durante toda una temporada, desde la estructura del huerto hasta le manejo hídrico.

“Por eso, mejorar la consistencia del manejo, es clave para estandarizar y elevar a su vez la calidad de forma sostenida es lo que la industria mendocina vinculada a este sector debe tener atender teniendo en cuenta la producción temprana con la que cuentan”, resaltó Salaya.

Futuro promisorio para Mendoza

Al cierre, el consultor chileno hizo hincapié en el futuro de la producción de cerezas en Mendoza. A su entender, en Mendoza existe una posibilidad muy clara, especialmente en la producción temprana capturando muy buenos precios y convirtiéndose en una alternativa atractiva dentro del sistema productivo de la provincia.

“Para que este desarrollo productivo sea sostenido en el tiempo, es clave comenzar a estandarizar manejos y establecer bases técnicas sólidas que permitan que los proyectos evolucionen de una forma más estable y predecible, especialmente para futuros proyectos que se desarrollen en territorio mendocino. Si se avanza en esta línea, Mendoza tiene todas las condiciones necesarias para consolidarse como una zona relevante de la producción de cerezas en Argentina”, cerró.

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